jueves, 27 de octubre de 2011

Mrs. Dalloway

¿Qué en 1925 se escribe sobre el amor entre dos mujeres? Eso y más. La literatura lésbica ya se abría camino entonces.

Y no de cualquiera aficionada, esta vez traigo a este blog un estracto de las novelas más conocidas de Virginia Woolf: Mrs. Dalloway, que ha inspirado a una producción cinematográfica: Las Horas (capitaneada por Meryl Streep, Juliane Moore y Nicole Kidman). Así como su adaptación a la gran pantalla en la producción homónima inglesa. Para sorprensa de muchas, nuestra Sally Seaton está encarnada por Lena Headey , ¿Se puede pedir más?



Fotograma de la película




Película Mrs. Dalloway
El libro, cuentan muchos de los expertos, no deja de ser un espejo de muchos de los aspectos vitales de la escritora. Aquí no vamos a descubrir que Virginia Woolf era bisexual.

En esta historia asistimos a la vida frustrada -tanto amorosa como sexual- de Mrs Dalloway, una señora de la alta sociedad londinense de los años veinte. Esta señora fue joven, como todas, y en esa juventud se enamora de su mejor amiga, Sally Seaton.

En sus reflexiones acaba encontrándose a sí misma volviendo a esos días en los que Sally Seaton despertó en ella el amor, y quedando fría por su presente, por una vida marital inexistente, un marido que no le hace el amor y un antiguo enamorado suyo que jamás luchó por ella.

Libro Mrs. Dalloway

Mi pregunta es ¿Cuántas mujeres no se han sentido como Mrs Dalloway?
¿Cuántas no se habrán enamorado de su mejor amiga, con esa sensualidad que sólo puede despertar una mujer, y jamás lo han confesado ni siquiera se han atrevido a no seguir las normas de la sociedad y han luchado por lo que sentían?

No deja de resultar todo un grito a la juventud pasada, al amor, el primer amor.


Y como este post está dedicado a Virginia Woolf y su manera de escribir y de mostrarnos el amor entre dos mujeres, os dejo los trocitos más jugosos que se pueden encontrar en la novela:


FRAGMENTO 1

Pero este asunto del amor (pensó, guardando la chaqueta), esto de enamorase de las mujeres.  Por ejemplo, Sally Seaton; su relación en los viejos tiempos con Sally Seaton, ¿Acaso no había sido amor, a fin de cuentas? (...) 

Fotograma película "Mrs. Dalloway"
¿Dónde fue que ocurrió? ¿En casa de los Manning? ¿De los Kinloch-Jones? En una fiesta (aunque no sabía con certeza dónde), porque recordaba claramente haber preguntado al hombre con el que estaba: “¿Quién es ésa?” Y él se lo dijo, y le comentó que los padres de Sally no se llevaban bien (¡cuánto se escandalizó!) -¡qué los padres de una se pelearan!-. Pero en toda la noche no pudo apartar la vista de Sally. Era una belleza extraordinaria, la clase de belleza que más admiraba, morena, ojos grandes, con aquella gracia que, por no tenerlo ella, siempre envidió (…)




Fotograma película "Mrs. Dalloway"
FRAGMENTO 2

Ella iba vestida de gasa color de rosa -¿era eso posible?- en cualquier caso, parecía todo luz, resplandeciente, como un pájaro o un etéreo plumón que hubiera entrado con un soplo de viento y se hubiese posado un instante en una zarza. Pero no hay nada tan extraño cuando uno está enamorada (y ¿qué era aquello sino estar enamorada?) como la total indiferencia de los demás. (…)
Todo no era más que un paisaje de fondo para Sally. De pie junto a la chimenea, hablaba, con esa voz tan hermosa que cuanto decía sonaba como una caricia, dirigiéndose a papá, que había empezado a sentirse atraído, un tanto en contra de su voluntad (nunca pudo olvidar haberle prestado uno de sus libros y encontrárselo empapado en la terraza), cuando de pronto decía “¡Qué lástima estar sentados aquí dentro”, y salieron todos a la terraza y se pusieron a caminar de allá para acá. Peter Walsh y Joseph Breitkopf continuaron con su charla sobre Wagner.



Ella y Sally les siguieron, un poco rezagadas. Entonces se produjo el momento más exquisito de su vida, al pasar junto a una hornacina de piedra con flores. Sally se detuvo; cogió una flor; la besó en los labios. ¡Fue como si el mundo entero se hubiese puesto boca abajo!Los demás desaparecieron; ahí estaba ella a solas con Sally.


Fotograma Beso 1


Fotograma Beso 2

Fotograma Beso 3


Fotograma Beso 4
               
 Cada vez que leo este fragmento me gustaría que apareciera una Virginia Woolf en mi vida y escribiera esto de mí, aunque fuera para definirme como una "belleza extraordinaria"

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